Uruguayas

viernes, 28 de noviembre de 2014

PENÉLOPE

Penélope
Mientras teje de manera monótona piensa en lo que ha sido su vida. Un inmenso páramo de soledad y aburrimiento. Desde que ella recuerda lo único que ha hecho es tejer. Le hubiese gustado tener hijos. Con ellos se sentiría más acompañada. Pero está sola.
Agobiada, deja el tejido y se dispone a dormir. Despierta sobresaltada y sintiendo su carne invadida. En su confusión tiene un instante de lucidez para darse cuenta de que además de su miedo siente un extraño y cálido placer que estremece sus entrañas. Y lo disfruta.
Al momento siguiente vence su instinto. Atenaza al intruso con fuerza inaudita mientras muerde con furia escalofriante. El temerario asaltante se debate en desesperada agonía. Apenas un relámpago de tiempo y los movimientos convulsivos cesan. El atacante está inerte, inmóvil, muerto.
Toma conciencia de lo que acaba de hacer. Pero no siente remordimientos ni repulsión. Sin un gesto de repugnancia arrastra el cadáver mientras comienza a babear adelantando el festín que se dará en un rato.
Sin remordimientos.
Sin arrepentimientos.
Sin culpas.
Al fin de cuentas, lo único que hará es cumplir con una ley natural.
Todas las arañas de su género matan a los machos durante la cópula y luego los devoran.

                                                                                            Antonio Cruz
                                                                                                     Tío Elías y otros cuentos
                                                                                                         Editorial del autor

lunes, 1 de septiembre de 2014

Ejemplo de fundamentación de las funciones sintácticas

  1. Durante dos semanas los alumnos de tercero estudiaron, en todo momento, análisis sintáctico.
“Durante dos semanas”. La función sintáctica que cumple este sintagma preposicional es de objeto preposicional del núcleo verbal “estudian”. Podemos estar seguros de esto ya que la estructura está encabezada por una preposición y la pregunta que me orienta a ese término adyacente requiere de la misma, sería “¿desde cuándo?”.

“los alumnos de tercero”. La función sintáctica que cumple este sintagma nominal es de sujeto léxico del núcleo verbal “estudian”. Podemos fundamentarlo debido a que concuerda en persona y número con el núcleo verbal: tercera persona del plural. Podemos estar seguros de esto ya que si le cambiamos el número al sintagma la oración queda agramatical: “el alumno de tercero estudian”. 

“en todo momento”. La función sintáctica que cumple este sintagma preposicional es de complemento circunstancial de tiempo del núcleo verbal “estudian”. Podemos estar seguros ya que la pregunta que me orienta a este término es “¿cuándo?”. Además, este término adyacente es marginal, puede quitarse de la oración sin que su sentido general se vea afectado. Por otra parte, puede funcionar en cualquier parte de la oración.

“análisis sintáctico”. La función sintáctica que cumple este sintagma nominal es de objeto directo del núcleo verbal “estudian”. Podemos fundamentarlo debido a que este sintagma es permutable por el incremento átono “lo” en “lo estudian”. Evidentemente el sintagma hace referencia a lo estudiado.


           2. Algunos de los alumnos más cumplidores están seguros de que les irá bien.

“seguros”. La función sintáctica que cumple este adjetivo es de atributo del núcleo verbal “están” que pertenece al grupo de los verbos copulativos. Podemos fundamentarlo debido, primeramente a la presencia de la forma conjugada del verbo “estar” y a que el adjetivo aparece limitando la noción de estado del verbo. Además, el adjetivo es permutable por el incremento átono neutro “lo”, en “lo están”.

“de que les irá bien”. La función sintáctica que cumple este sintagma preposicional es de objeto preposicional del núcleo verbal “estudian”. Podemos estar seguros ya que la estructura está encabezada por una preposición y la pregunta que me orienta a ese término adyacente requiera de la misma, sería “¿de qué están seguros?”.


         3.  Abro las puertas. Las cierro.


La función sintáctica del primer “las”, en “las puertas” es de determinante del sustantivo “puertas”. Corresponde al tipo de palabras de los artículos, con información gramatical de género femenino y número plural.

Por otra parte, la función sintáctica del segundo “las”, en “Las abro” corresponde a la de término adyacente verbal objeto directo del núcleo verbal “cierro”. En este caso, podemos estar seguros de esta función ya que está haciendo referencia a “las puertas” siendo un objeto directo ya permutado, refiere a lo cerrado.

jueves, 7 de agosto de 2014

FUNCIONES SINTÁCTICAS

Consigna de trabajo  (en hoja aparte)

1) Extrae y clasifica las estructuras sintácticas que aparecen subrayadas en el siguiente texto.
2) Indica a qué palabra le da información cada una de las estructuras.

EL HABITANTE DE LA PLANTA BAJA.

            Vive en un apartamento en la planta baja que tiene un patio, y soporta a sus vecinos de arriba que tiran papeles, corchos, hasta lamparitas quemadas. Pero con los del séptimo F es distinto. Cada dos o tres días se pelean (él llega tarde, le da una excusa ridícula, ella no le cree) y por la ventana del dormitorio vuela algún libro. El habitante de la planta baja nunca fue muy lector, pero cuando cayó el primer libro, lo leyó. Después vinieron otros. Un poco de todo: novelas de espionaje, best sellers, libros de autoayuda. Los lee a todos por igual, ya que son un regalo del cielo. Sin embargo, cuatro meses atrás, y por un lapso de tres semanas, los libros dejaron de caer. ¿Los del séptimo F se habrían ido de vacaciones? No, era algo mucho peor: los encontró caminando por la calle y presenció con desagrado los arrumacos y las palabras cariñosas. Todo estaba perdido: triunfaba el amor. Pero un viernes, al llegar a su casa a las tres de la mañana, se cruzó con el vecino. Tenía el traje arrugado y miraba con insistencia el reloj, como si sus ojos tuvieran el poder de hacer retroceder las agujas. Lo oyó cerrar el ascensor con extraordinaria suavidad: que nadie en el mundo se despertara. Pero el de la planta baja sabe que las esposas siempre se despiertan. El silencio perfecto aún no ha sido inventado. Saca una silla al patio, mira hacia los cielos y espera. Se oyen los primeros gritos. Pronto tendrá lectura para el fin de semana.
Pablo de Santis

Revista Ñ, El Clarín

viernes, 4 de abril de 2014

Decálogo del perfecto cuentista

I
Cree en un maestro —Poe, Maupassant, Kipling, Chejov— como en Dios mismo.

II
Cree que su arte es una cima inaccesible. No sueñes en domarla. Cuando puedas hacerlo, lo conseguirás sin saberlo tú mismo.

III
Resiste cuanto puedas a la imitación, pero imita si el influjo es demasiado fuerte. Más que ninguna otra cosa, el desarrollo de la personalidad es una larga paciencia.

IV
Ten fe ciega no en tu capacidad para el triunfo, sino en el ardor con que lo deseas. Ama a tu arte como a tu novia, dándole todo tu corazón.

V
No empieces a escribir sin saber desde la primera palabra adónde vas. En un cuento bien logrado, las tres primeras líneas tienen casi la importancia de las tres últimas.

VI
Si quieres expresar con exactitud esta circunstancia: "Desde el río soplaba el viento frío", no hay en lengua humana más palabras que las apuntadas para expresarla. Una vez dueño de tus palabras, no te preocupes de observar si son entre sí consonantes o asonantes.

VII
No adjetives sin necesidad. Inútiles serán cuantas colas de color adhieras a un sustantivo débil. Si hallas el que es preciso, él solo tendrá un color incomparable. Pero hay que hallarlo.

VIII
Toma a tus personajes de la mano y llévalos firmemente hasta el final, sin ver otra cosa que el camino que les trazaste. No te distraigas viendo tú lo que ellos pueden o no les importa ver. No abuses del lector. Un cuento es una novela depurada de ripios. Ten esto por una verdad absoluta, aunque no lo sea.

IX
No escribas bajo el imperio de la emoción. Déjala morir, y evócala luego. Si eres capaz entonces de revivirla tal cual fue, has llegado en arte a la mitad del camino
.
X
No pienses en tus amigos al escribir, ni en la impresión que hará tu historia. Cuenta como si tu relato no tuviera interés más que para el pequeño ambiente de tus personajes, de los que pudiste haber sido uno. No de otro modo se obtiene la vida del cuento.

Horacio Quiroga
(1979-1937)

domingo, 30 de marzo de 2014

El TEXTO

Conceptos de TEXTO

Tradicionalmente se llama texto a un conjunto de enunciados que pueden ser sometidos a análisis. Hjemslev amplió este concepto para hacerlo designar cualquier enunciado coherente, sea cual sea su extensión, largo o breve, desde un simple “¡Ya!” hasta el “Don Quijote de la Mancha”.
Angelo Marchese y Joaquín Forradellas, “Diccionario de retórica, crítica y terminología literaria”, editorial Ariel, Barcelona, 1997.

Podría definirse como la unidad lingüística comunicativa fundamental, producto de la actividad verbal humana, que posee siempre carácter social, está caracterizado por su cierre semántico y comunicativo, así como la coherencia profunda y superficial debida a la intención (comunicativa) del hablante de crear un texto íntegro, y a su estructuración mediante dos conjuntos de reglas: las propias del nivel textual y las del sistema de la lengua.
“Introducción a la lingüística del texto”, E. Bernárdez

Cualquier pasaje hablado o escrito de cualquier extensión que funciona como un todo coherente.
“El lenguaje como semiótica social”, Halliday.

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Lozano señala: “Una primera aproximación al concepto de texto nos es proporcionada en un sentido amplísimo por Lotman y la llamada Escuela de Tartú (y la semiótica soviética en general, herederos de M. Bajtín), quienes lo considera como un ‘conjunto sígnico coherente’. 

De un modo todavía más abierto suelen referirse al texto como ‘cualquier comunicación registrada en un determinado sistema sígnico’. 

Desde ese laxo punto de vista hablan de un ballet, de un espectáculo teatral, de un desfile militar y de todos los demás sistemas sígnicos de comportamiento como de textos, en la misma medida, afirman, en que se aplica dicho término a un texto escrito en una lengua natural, a un poema o a un cuadro”.

……………


Glosario

Semántica: rama de la lingüística que estudia el significado.

Semiótica: disciplina encargada de estudiar el signo, es decir, aquello que se emplea para representar una idea o un objeto diferente de sí mismo. En este caso, es importante comprender que por signo cabe entender cualquier cosa que socialmente tenga un significado, ya sea un dibujo, un color, un sonido, etc.

Coherencia: trata del contenido y de la organización profunda del texto que conlleva el significado.  Es lo que hace que un texto tenga sentido para los usuarios.

Cohesión: se relaciona con la superficie textual. Indica cómo los componentes del texto se relacionan entre sí ayudando a que el surja la coherencia.

martes, 19 de noviembre de 2013

CALIFICACIONES

Las siguientes calificaciones corresponden al bimestre setiembre-octubre. Aquellos que tienen insuficiente deberán obtener una calificación aceptable en la prueba final. De lo contrario, deberán rendir examen.

3ero 1


  • Armand Pilón        7
  • Barufaldi                5
  • Bessón                   6
  • Caffarel                  6 
  • De Aramburu         7
  • Díaz Islas                5
  • Días Magallanes      6
  • Estévez                    5
  • Fascendini               6
  • Fernández               5
  • Ferreira                    3
  • Gómez                    11
  • Kimelman                9
  • Labriola                    5
  • Larrosa                     6
  • Leceta                       2
  • Lombardi                  10
  • López                        9
  • Mazzoni                     9
  • Mediza                      7
  • Mendoza                    7
  • Merletti                      8
  • Moyano                     10
  • Otazú                         5
  • Peñalva                     8
  • Pereyra                      3
  • Pudiza                       4
  • Ríos                           5
  • Rivero                        5
  • Romero                       5
  • Sampedro                    7

3ero 2

  • Anselmi                        7
  • Antuña                          7
  • Arballo                         5
  • Bía                               10
  • Bonti                            4
  • Cairús                           7
  • Calleri                           6
  • Cardozo                        4
  • Cordero                        5
  • Cuestas                         6
  • Díaz                              8
  • Echezarreta                   5
  • Galarraga                    5
  • González                      6
  • Ibáñez                          5
  • Lafón                           5
  • Lecuna                         8
  • Malacria                       7
  • Martínez                       10
  • Melgarejo                     4
  • Monnet                         8
  • Mussio                          11
  • Olivera                          5
  • Oroná                          7
  • Parodi                          7
  • Piazze                           6
  • Ruiz                             11
  • Saravia                          10
  • Sosa                             11
  • Viera                             6

3ero 3

  • Ábalos                        7
  • Acuña                         6
  • Álvez                          8
  • Alza                            6
  • Ávila                           3
  • Blanco                        6
  • Bravo                         4
  • Bremermann               7
  • Cairús                         5
  • Castaño                       5
  • Dalmás                       7
  • De Cena                      3
  • De la Fuente               9
  • Della Bernarda           6
  • Díaz Islas                    6
  • Díaz Tor                     2
  • Domenech                  10
  • Fernández                   9
  • Ferreira                       4
  • Gorostiaga                  5
  • Lojo                            5
  • López                         9
  • Maidana                     8
  • Majul                          9
  • Olguín                       11
  • Rodríguez                   6
  • Santana                       5
  • Testagrosa                 6
  • Vélez                         9
  • Vera                           9

jueves, 14 de noviembre de 2013

ORACIONES SUBORDINADAS

El concepto de oración
Hemos visto que según la teoría de Emilio Alarcos una oración queda definida por la sola presencia de un verbo conjugado, ya que en su morfema flexivo tenemos un sujeto gramatical -referido por su información de persona y número-, y en su morfema base tenemos un predicado (salvo en los verbos copulativos).
Cada verbo conjugado puede admitir, además, palabras o estructuras sintácticas que le proporcionen información (los llamados términos adyacentes verbales); de manera que todas las palabras que se agrupen en torno al verbo formarían la oración, siendo la más importante el verbo.
Ejemplo:
SOÑARON

Esta palabra por sí sola define una oración ya que posee un sujeto gramatical (ellos/ellas) y un predicado: lo que hicieron, “soñaron”. Pero dicha palabra tiene la condición de admitir más información. Por ejemplo quiénes soñaron, dónde soñaron, qué soñaron, cuándo soñaron. De esta manera las siguientes estructuras pueden aparecen dándole información al verbo “soñaron”:

·         Cuando pudieron descansar
·         Los jugadores
·         En el hotel
·         Que ganarían el partido


Así se formaría la oración:



Cada uno de los grupos de palabras señalados le proporciona una información distinta al verbo, cumpliendo así como una determinada función sintáctica. Esos grupos de palabras se denominan TÉRMINOS ADYACENTES VERBALES.
Sin embargo esas oraciones (verbo y palabras que se agrupan a él proporcionándole información) pueden darle información a otra palabra (sustantivo o verbo).  Para hacerlo deben estar precedidas por un nexo subordinante.

En el ejemplo anterior tenemos dos oraciones subordinadas que le proporcionan información al verbo nuclear “soñaron”.


La primera, cumple con la función sintáctica de complemento circunstancial de tiempo. Se trata de una oración subordinada adverbial ya que le da información de tiempo al verbo.



La segunda, cumple la función sintáctica de objeto directo. Se trata de una oración subordinada sustantiva ya que le da información al verbo. El objeto directo como el sujeto léxico solo pueden ser desempeñados por sustantivos, de manera que si cumple con esa función se trata de un sustantivo.
Las oraciones subordinadas
Dependiendo de la palabra a la que la dan información y de la función que cumple se clasifican en:
·         Oraciones subordinadas adjetivas
·         Oraciones subordinadas sustantivas
·         Oraciones subordinadas adverbiales

Para comprender bien esta clasificación deben tener bien claro la función del sustantivo, del adjetivo y del verbo.
De manera simple y esquemática podemos diferenciar y clasificar estas estructuras o palabras teniendo en cuenta la palabra a la que le da información:

Ø  Los adjetivos y las oraciones subordinadas adjetivas se caracterizan por proporcionarle información a un sustantivo para describirlo o clasificarlo. De manera que cuando aparecen le proporcionan información a un sustantivo.  Esta es la principal razón que podemos encontrar para clasificarla. Por otra parte, todas las oraciones subordinadas adjetivas que vimos en el curso están encabezadas por el nexo subordinante “que”.

Ø  Los sustantivos y las oraciones subordinadas sustantivas se caracterizan por cumplir la función de Sujeto Léxico y Objeto Directo. De manera que cuando aparezcan le darán información a un verbo (a diferencia de la OSA que le da información a un adjetivo). Su función es nombrar y las que vimos en clase van encabezadas por el nexo subordinante “que”.

Ø  Los adverbios y las oraciones subordinadas adverbiales se caracterizan por darle información a un sustantivo o a un verbo. Sin embargo, la principal característica que vimos en clase para poder diferenciarlos de las OSA y de las OSS, tiene que ver con su estructura: están encabezados por los nexos subordinantes “dónde”, “cómo”, “cuándo”. En la oración, cuando le proporcionan información a un verbo, cumplen la función de complemento circunstancial.

Por ejemplo:

   La ORACIÓN SUBORDINADA ADJETIVA (OSA) que vimos en clase tiene como único nexo subordinante al "QUE". Sin embargo este puede encabezar las subordinadas sustantivas. 
   Para estar seguro de que estamos ante una (OSA) deben visualizar dos características:

  1. Debe estar encabezado por un nexo subordinante "que" cuya función es impedir que el verbo conjugado que está después sea núcleo.
  2. Toda la estructura subordinada debe darle información a un sustantivo.


   Otra cosa importante a tener en cuenta es que la OSA nunca funciona por sí sola (de forma independiente) como término adyacente verbal, sino que forma parte de aquel que integra el sustantivo al que le da información. En el ejemplo tenemos que la OSA "que más se destacó" le da información al sustantivo "jugador".

   La ORACIÓN SUBORDINADA SUSTANTIVA (OSS) que vimos en clase también está encabezada por el nexo subordinante "que". La diferencia con la anterior es que le proporciona información a un VERBO CONJUGADO. De esta manera, este tipo de oración subordinada funciona como término adyacente verbal. En clase lo hemos visto funcionando como Sujeto Léxico y Objeto Directo.


     En el ejemplo podemos comprobar cómo la oración subordinada que tiene al verbo "esperaba" subordinado, le proporciona información al verbo "dijo", que es el núcleo de la oración. La pregunta orientadora que me dirige a esa información es "¿qué dijo?". De manera que, en este caso, la OSS funciona como Objeto Directo.


La ORACIÓN SUBORDINADA ADVERBIAL (OSAdv.). Si bien el adverbio puede funcionar dándole información a un verbo como a un adjetivo, en clase solo vimos la OSAdv cuando aparece dándole información a un verbo. En consecuencia, también desempeñando la función de término adyacente verbal. Existe una relación simple entre los nexos subordinantes y la función sintáctica que desempeña la OSAdv:


     Más allá de que la pregunta orientadora requiere de un tilde a diferencia de los nexos que no lo llevan, es simple relacionar el nexo subordinante que encabeza la OSAdv con la pregunta orientadora de los complementos circunstanciales.


   En el ejemplo podemos ver como la OSAdv funciona como Complemento Circunstancial de Tiempo indicando "cuándo" se emocionaron sus compañeros.
   Deben tener en cuenta que el lugar de la OSAdv sigue las características de los complementos circunstanciales: son marginales y pueden funcionar en distinta posición en la oración.

   ¡IMPORTANTE!

   Deberán tener en cuenta que si la relación semántica entre la OSAdv y el verbo nuclear al que le da información es estrecha, es decir, si el significado del verbo exige la información brindada por la OSAdv, no estaremos frente a un Complemento Circunstancial sino ante un OBJETO PREPOSICIONAL.
   Para aclarar esta idea vean la diferencia entre los Complementos Circunstanciales y el Objeto Preposicional.