Uruguayas

jueves, 16 de agosto de 2012

Verbos copulativos


"_¿Te hiciste amiga de la hija de Quiroga? Él es muy raro, ¿cómo es la chica?
_ Normal, ¿cómo va ser? Tiene dos ojos, dos orejas, una boca…
_ No me tomes el pelo. Él es un hombre muy extraño: cría víboras, no corta el césped y no saluda a nadie.
_ No tiene más las víboras. Acordate de que todos ustedes, los vecinos, hicieron una delegación para pedirle que terminase con el serpentario que había hecho en el jardín, porque les daba miedo.
_¡Si tenía las víboras sueltas y ya se les habían escapado dos! A quién se le ocurre hacer una piscina para criar bichos dañinos. Pero lo más desagradable es que actúa como un maleducado. Pocha se lo cruza en la carnicería dos por tres, y aunque viven al lado, nunca le dirige la palabra. Será que a los embajadores uruguayos les permiten tener malos modales.
_No es embajador; es cónsul, cónsul de segunda categoría. Me lo dijo la hija. Pero además es escritor. Tal vez no saluda porque es distraído. O porque no tiene ganas, ¿por qué siempre hay que saludar?
Mi hermana me apoyó. Estábamos hartas de dar un besito a los cachetes con polvo y coloretes de las señoras amigas de mi madrastra, que una vez por semana se reunían para jugar al bridge.
_Vos estás muy rebelde –murmuró mi madrastra-, si se enterara tu padre…".

“La vida brava” (fragmento)
Helena Corbellini

Observa los siguientes enunciados que forman parte de la descripción del personaje:

a)  (cría víboras), (no corta el césped) y (no saluda a nadie)

b) (Él es un hombre muy extraño)

    (No es un embajador; es cónsul, cónsul de segunda categoría)

    (es distraído)

Los verbos de a) tienen características semánticas diferentes a los verbos de b):

a) En estos ejemplos lo que se predica del sujeto está básicamente expresado en los verbos "cría", "corta" y "saluda". A su vez, cada uno de estos verbos completa su significado con un objeto directo: "víboras", "el césped" y "a nadie". Se llaman verbos predicativos a los que tienen un contenido semántico que es la base de lo que se predica del sujeto.

b) El verbo copulativo "ser" de estos ejemplos no dice por sí solo ninguna característica del sujeto. el significado fundamental de lo que se dice acerca del sujeto está expresado en el atributo. este atributo (sustantivo, adjetivo o construcción equivalente) es entonces el que predica sobre el sujeto.


Veamos otros ejemplos con verbos copulativos:

c) (mi hermana y yo estábamos hartos de dar un besito a los cachetes...)

d) (Vos estás muy rebelde)

Los verbos "ser" y "estar", son copulativos porque actúan como simple cópula o unión entre el sujeto y el atributo. 

SER, ESTAR y PARECER funcionan como verbos copulativos. Las oraciones con estos verbos se llaman "atributivas" porque se construyen con un simple sujeto, un verbo copulativo y un atributo.

Los verbos copulativos no constituyen el núcleo semántico de la oración, ya que la carga de información sobre lo que se predica del sujeto no está en ellos sino en un sustantivo o adjetivo.

Sin embargo, la pérdida del significado original de los verbos copulativos (su desemantización) no siempre es total. 

Existen verbos que son capaces por sí mismos de aportar información relevante sobre el sujeto. Es decir, tienen plenitud semántica, razón por la cual se denominan verbos plenos. Son verbos que, ademas de aportar información gramatical (persona, número, tiempo y modo), aportan información sobre la acción misma a través de sus morfemas léxicos.

En ocasiones los verbos copulativos funcionan como verbos plenos. El verbo SER con su significación de "existir", "suceder" y el verbos ESTAR con el sentido de "hallarse", "ubicarse".

Por ejemplo: 

"Vos estás muy rebelde". El verbo ESTÁS funciona como verbo copulativo debido a que es el sintagma adjetival "muy rebelde" el que predica sobre el sujeto funcionando como ATRIBUTO.

"Vos estás en la cocina". El verbo ESTÁS funciona como verbo pleno o predicativo debido a que su sentido hace referencia a "hallarse". El sintagma preposicional que acompaña al verbo no funciona como atributo sino como complemento locativo.

Lo importante para nuestro curso será reconocer si los verbos funcionan como predicativos o copulativos. No vamos a clasificar el término adyacente que los acompañe cuando funcionen como predicativos.

LA FUNDAMENTACIÓN SINTÁCTICA PARA EL ATRIBUTO

Las preguntas que orientan al término adyacente atributo pueden variar. Pueden ser ¿Qué? o ¿Cómo? coincidiendo con otro términos adyacentes. Lo más importante para identificarlo es reconocer al verbo como una conjugación de SER, ESTAR o PARECER y desde su significado establecer si funcionan con sentido copulativo. 

El término adyacente verbal ATRIBUTO es permutable por el incremento átono LO invariable, más allá del género o número del sintagma que permute. Por ejemplo:

a) Juan es inteligente. Juan lo es.
                    M S

b) Juan y María son inteligentes. Juan y María lo son.
                                  M P



c) El hijo está enfermo. El hijo lo está.
                        M S

d) Los hijos están enfermos. Los hijos lo están.
                              M P

e) Las hijas están enfermas. Las hijas lo están.
                               F P


En los ejemplos anteriores podemos ver que por más que el atributo cambie de género y número el incremento átono por el que se permuta siempre es LO.


Bibliografía

  • OTRO MUNDO DE PALABRAS; Ivanna Centanino, Anna Rosselli, Andrea Savio; Ed. Fin de Siglo; Uruguay; 2010.
  • ESPAÑOL, LAS PALABRAS EN JUEGO; Eliana Lucián Vargha, Gladys Marquisio Cilintano; Ed. Santillana, Uruguay; 2010.
  • GRAMÁTICA DE LA LENGUA ESPAÑOLA, Emilio Alarco Llorach, Ed. Espasa Calpe, España, 1995.



lunes, 13 de agosto de 2012

Análisis de oraciones

Analiza las siguientes oraciones extraídas del texto "Soy elegante" de Eduardo Alvariza.
Cópialos renglón por medio. Delimita el enunciado y las oraciones. Determina cuáles son sus términos adyacentes.
  1. Salto la cerca. 
  2. Tanteo el bolsillo. 
  3. Estaba previsto.
  4. Holaaaa, dice la voz. 
  5. Camino hacia la cocina.
  6. Salta la cerradura.
  7. Abro la heladera.
  8. Un chorizo colorado.
  9.  Lo tiro al patio.   
  10. Se terminaron los ladridos.  
  11. Soy elegante.


sábado, 23 de junio de 2012

Oraciones relacionadas


La coordinación

La coordinación es la relación que se establece, mediante una conjunción, entre elementos que son equivalentes  gramaticalmente. En este caso se da entre oraciones que poseen la misma importancia.

Conjunciones:
1.       Conjunción copulativa: y, e, ni. Dan idea de suma, agregan elementos equivalentes. Sirven para reunir en una sola unidad funcional (enunciado) dos o más elementos de igual valor, los cuales podrían, cada uno de por sí, cumplir el mismo oficio. En caso que la palabra siguiente a la conjunción comience con la letra “i” o “hi” se optará por la conjunción “e” en lugar de la “y” por razones de pronunciación. Cuando el enunciado es negativo y comienza con el adverbio de negación “no” la conjunción copulativa cambia de “y” a “ni”. _Cuando el grupo coordinado posee más de dos oraciones, en la lengua escrita dentro del registro formal la conjunción solo aparece uniendo los últimos dos elementos para no repetirse, la coma sustituye la conjunción, pero no por esto dejan de estar coordinadas. _Como otros conectores, las conjunciones copulativas se emplean a veces para introducir ciertas secuencias después de pausa (punto). Se convierten en unidades enfáticas con función adverbial.
2.       Conjunción disyuntiva. Se utiliza “o” como conjunción disyuntiva, bien situada entre los términos que conecta, bien antepuesta a cada uno de ellos. En la lengua escrita se emplea la letra “u” cuando precede a palabra iniciada con el fonema /o/. Esta conjunción confiere al enlace un valor de alternativa. Algunas veces alude a la incompatibilidad simultánea de aquello a que se refieren los términos conectados: “Voy al baile o al cumpleaños de Miguel”. Otras veces, indica que los términos unidos son equivalentes para designar con ellos una nueva realidad: “Toda la gente se estremece o desfallece al escuchar al pianista”.
3.       Conjunción adversativa. La más empleada es pero con la variante, reducida hoy a la lengua escrita, de mas. Los conectores adversativos solo pueden agrupar dos elementos y señalan que las nociones evocadas por estos están contrapuestas. El conector pero indica restricción, limitación: “Al principio la sangre mana como el agua de la fuente, pero pronto se seca”.

La yuxtaposición

Este término designa la reunión de dos o más unidades (no solo oracionales) que desempeñan en conjunto la misma función que cumpliría cada una de ellas aisladamente. En la oración Escribió novelas, cuentos, ensayos, cada uno de los tres sustantivos yuxtapuestos podría aparecer como objeto directo igual que el conjunto. La idea es que escribió obras literarias, los tres elementos enumerados pueden ser permutados por un sintagma que los resume. Del mismo modo, las tres oraciones de Llegué, vi, vencí quedan enlazadas por yuxtaposición en un solo enunciado. Estas ideas que se unen para formar un enunciado pueden resumirse en Vencí rápidamente, ya que la enumeración apunta al accionar con rapidez. La yuxtaposición no se limita a la aparición o no de la coma, sino a la equivalencia y unidad de los elementos.

La subordinación

La subordinación es la relación de dependencia sintáctica que se establece entre oraciones mediante un nexo subordinante. Las oraciones subordinadas no tienen independencia sintáctica porque se incluyen dentro de otras y quedan reducidas a funcionar como sustantivos, adjetivos o adverbios. Este tipo de relación define a la unidad funcional como oración compuesta o compleja, dado que una está dentro de la otra, es decir, la incluye. Por esta razón, se denomina a este tipo: relación de inclusión.




Bibliografía consultada

  • "Gramática de la lengua española", Emilio Alarco Llorach, Ed. Espasa Calpe, Madrid, 1995
  • "Otro mundo de palabras. Español tercer año", Ivanna Centanino, Anna Rosselli, Andrea Savio; Ed. Fin de Siglo, Montevideo, 2010.
  • "Idioma Español. Estrategias para la enseñanza de la lengua. Tercer año", Eglé Echart, Jorge Nández, Ed. Monteverde, Montevideo, 2012.

viernes, 15 de junio de 2012

Actividad: clasifica los enunciados


ASAMBLEA EN LA CARPINTERIA

Cuentan que en la carpintería hubo una vez una extraña asamblea.
Fue una reunión de herramientas para arreglar sus diferencias.
El martillo ejerció la presidencia, pero la asamblea le notificó que tenía que renunciar.
¿La causa? Hacía demasiado ruido!.
Y, además, se pasaba el tiempo golpeando.
El martillo aceptó su culpa, pero pidió que también fuera expulsado el tornillo; dijo que había que darle muchas vueltas para que sirviera de algo.
Ante el ataque, el tornillo aceptó también, pero a su vez pidió la expulsión de la lija.
Hizo ver que era muy áspera en su trato y siempre tenía fricciones con los demás.
Y la lija estuvo de acuerdo, a condición de que fuera expulsado el metro que siempre se la pasaba midiendo a los demás según su medida, como si fuera el único perfecto.
En eso entró el carpintero, se puso el delantal e inició su trabajo.
Utilizó el martillo, la lija, el metro y el tornillo. Finalmente, la tosca madera inicial se convirtió en un fino mueble.
Cuando la carpintería quedó nuevamente sola, la asamblea reanudó la deliberación.
Fue entonces cuando tomó la palabra el serrucho, y dijo:
- "Señores, ha quedado demostrado que tenemos defectos, pero el carpintero trabaja con nuestras cualidades.
Eso es lo que nos hace valiosos. Así que no pensemos ya en nuestros puntos malos y concentrémonos en la utilidad de nuestros puntos buenos".
La asamblea encontró entonces que el martillo era fuerte, el tornillo unía y daba fuerza, la lija era especial para afinar y limar asperezas y observaron que el metro era preciso y exacto.
Se sintieron entonces un equipo capaz de producir muebles de calidad. Se sintieron orgullosos de sus fortalezas y de trabajar juntos.
Ocurre lo mismo con los seres humanos. Observen y lo comprobarán.
Cuando en una empresa el personal busca a menudo defectos en los demás, la situación se vuelve tensa y negativa.
En cambio, al tratar con sinceridad de percibir los puntos fuertes de los demás, es cuando florecen los mejores logros humanos.
Es fácil encontrar defectos, cualquier tonto puede hacerlo. Pero encontrar cualidades, eso es para los espíritus superiores que son capaces de inspirar todos los éxitos humanos.
"T.G.W. Lab. Corp."

Luego de leer el texto anterior clasifica los siguientes enunciados:


a)    Cuentan que en la carpintería hubo una vez una extraña asamblea.
b)    El martillo ejerció la presidencia, pero la asamblea le notificó que tenía que renunciar.
c)    Ante el ataque, el tornillo aceptó también, pero a su vez pidió la expulsión de la lija.
d)    En eso entró el carpintero, se puso el delantal e inició su trabajo.
e)    Utilizó el martillo, la lija, el metro y el tornillo.
f)     Finalmente, la tosca madera inicial se convirtió en un fino mueble. El mejor mueble que la madera hubiese imaginado.

Pasos para clasificar un enunciado


jueves, 14 de junio de 2012

Actividad "Características lingüísticas del Río de la Plata"


1)      Busca en el diccionario las siguientes palabras: abrazar y abrasar. Anota la primera acepción de cada una.
2)      Responde:
a.      ¿Tienen significados distintos?
b.      ¿Cómo se diferencian en la escritura?
c.       Un uruguayo ¿puede diferenciarlas al escucharlas? Fundamenta.
3)      Piensa en el significado de las palabras que aparecen subrayadas en los siguientes enunciados.
a.      “Espero que no haya problema con que Joaquín vaya a tu casa”.
b.      Halla el perímetro de un triángulo equilátero de 5cm de lado”.
4)      Responde:
a.      ¿Cuál es el infinitivo de cada verbo?
b.      Un uruguayo que enuncie ambos enunciados ¿pronuncia de forma diferente las palabras subrayadas? Fundamenta.
5)      Realiza la siguiente encuesta a diez personas:
a.      ¿Qué pronombre utilizas más?  1) TÚ   o  2) VOS
b.      Si querés preguntarle a alguien dónde vive ¿qué pregunta utilizás?                          1) ¿Dónde vives?      2) ¿Dónde vivís?
c.       Si alguien te molesta y querés que deje de hacerlo ¿qué enunciado utilizarías?         1) ¡Déjame!        2) ¡Dejame!
d.      Si querés ofrecerle un caramelo a un amigo, ¿qué enunciado usarías?                     1) ¿Quieres un caramelo?      2) ¿Querés un caramelo?
e.      Marca con una cruz lo enunciados que consideres incorrectos (puede que los consideres a todos correctos).
                                                              I.      ¿Tú sabés donde vive Juan?
                                                            II.      ¿Tú sos o te hacés?
                                                          III.      Sos muy buena en Matemática, ¿puedes ayudarme a estudiar?
                                                          IV.      ¿Tienes hora? Yo perdí el reloj y sé que vos tenés.

Características lingüísticas del Río de la Plata


Algunos rasgos lingüísticos que tradicionalmente han sido tomados como indicadores de la relación lenguaje-historia externa.


  • Seseo
      El primero de ellos es el llamado "seseo", que consiste en la neutralización (entiéndase como "no diferenciación") de la oposición s / θ (sonido de la zeta de España). Existe documentación probatoria de dicha neutralización en España ya a comienzos del siglo XVI en zonas como Andalucía y las islas Canarias.
      En América el fenómeno aparece también tempranamente y está documentado entre mediados y fines de ese siglo. En el Río de la Plata, y sobre todo en lo que tiene que ver con la zona bonaerense, se documenta en forma interesante en el siglo XVII la existencia del seseo evidenciado en las confusiones ortográficas presentes en la documentación estudiada entre otros por Fontanella de Weinberg (1987, 21). Por ejemplo de veinticinco documentos del siglo XVII examinados por la autora, "15 presentan confusiones seseantes (...)". El fenómeno no retrocede en los siglos siguientes, siendo usado en la lengua oral por todos los integrantes -cultos o no, literados o no- de la comunidad lingüística en cuestión. 
      Con respecto a la zona ocupada actualmente por Uruguay el fenómeno está también documentado en el siglo XVIII en estudios realizados por Elizaincín, Malcuori y Bertolotti (1997, 26s.) el seseo aparece en documentos escritos no sólo por españoles provenientes de zonas seseantes en la península ibérica sino también por españoles provenientes de zonas que distinguen /s/ de /θ/. Así, por ejemplo, Bruno Mauricio de Zabala, fundador de la ciudad de Montevideo, natural de Vizcaya, en el norte de España, pero con residencia anterior en Buenos Aires, escribe "justisia" por justicia y "poseción" por posesión, y Juan Antonio Artigas, proveniente de Zaragoza, también con residencia anterior en Buenos Aires, escribe "vesino" por vecino, "notisia" por noticia



  • Yeísmo
       El segundo es un rasgo más complejo. Se trata del así llamado "yeísmo", a saber la neutralización de la oposición j/ λ, que en las variedades donde se conserva permite distinguir, por ejemplo, el par mínimo maya malla. 
En la península ibérica el fenómeno comienza a aparecer ya desde el siglo XV y está atestiguado en Andalucía a comienzos del siglo XVI. En América es también un fenómeno temprano con documentación en el mismo siglo.
      Estudios realizados por Elizaincín, Malcuori y Bertolotti (1997, 28ss.) en Uruguay han demostrado que en el siglo XVIII esta zona era distinguidora de los segmentos consonánticos /λ/ e /y/. Dicha "corrección" en la realización gráfica de la lengua aparece no solo en hablantes cultos sino también entre individuos de menor nivel cultural. Sin embargo, en el siglo XIX comienza aparecer el yeísmo como un fenómeno tardío de la zona.

  • Voseo
     Este es uno de los rasgos que más contribuyen a la identidad del español rioplatense. En forma similar a lo que ocurre con el seseo se trata de una peculiaridad que aparece en otras regiones de América hispánica.
     La historia del voseo es a esta altura clara. Como se sabe el español medieval poseía solo dos pronombres para la segunda persona del singular: , para el tratamiento familiar y cercano, y vos, para el tratamiento formal y alejado. Hacia fines de la Edad Media aparece la forma vuestra merced, antecesor probable del actual usted,  que lenta pero seguramente desplaza como forma de tratamiento alejado al pronombre vos hacia la forma del tratamiento íntimo y familiar. De esta manera empiezan a competir tú y vos. 
     Es necesario aclarar que actualmente el proceso de sustitución de tú por vos con la forma verbal concordante (es decir, voseante) se ha completado ya en Buenos Aires y zonas de influencia, lo que equivale a decir que ya no figuran en la competencia activa de estos hablantes sintagmas del tipo tú cantastú comestú partes; sino las voseantes vos cantásvos comésvos partís (cf. Rona 1967 y Páez Urdaneta 1981).
     Por el contrario en Uruguay el proceso no ha sido aún completado ya que el vos familiar no ha desplazado totalmente a . Esta situación de variación lingüística presenta cierto nivel de complejidad ya que se pueden combinar con el pronombre tú tanto formas voseantes como tuteantes del verbo (tú cantas/ tú cantás).



Adolfo Elizaincín
"Historia externa del español en Argentina y en Uruguay"