Uruguayas

lunes, 7 de agosto de 2017

RESOLUCIÓN "Sacarme dieciocho mil". Parte I

RESOLUCIÓN
1)      El texto está compuesto por enunciados breves, en su mayoría oracionales, que le otorgan velocidad a la acción que se desarrolla y a la lectura. Esto se relaciona con el sentido del texto, debido a que se trata de una persecución con cierto tono de cacería. Por otra parte, la narración está dispuesta en el presente desde la primera persona. Esto le da más dramatismo a la situación, haciendo que el lector sea una especie de testigo de la situación vivida por el narrador.
2)      Enunciados no oracionales:
a.       Los ojos que miran, las bocas que murmuran.
b.       No lo suficientemente hondos.
c.       Nada.
d.       Como toda la vida.
e.       Sin dinero, sin futuro.
f.        La boca seca.
g.       Quieto.
h.       Las córneas, el corazón, los riñones, el hígado. Dieciocho mil en el mercado ilegal de órganos.
En cuanto a la función de estos enunciados podemos encontrar dos grupos: los de núcleo verbal claramente elidido, buscando desacelerar la acción del texto y aquellos que dependen de una oración anterior pero se separa de ella buscando enfatizar en esa estructura.
Del primer grupo, un claro ejemplo puede ser el enunciado “Quieto” que, incluso, aparece duplicado. En este enunciado es evidente su intención de detener la acción, no solo del desplazamiento del protagonista, sino de sus movimientos minúsculos, como el movimiento oscilante del pecho por la respiración.
Por otra parte, un ejemplo del otro grupo es el último enunciado señalado, el h. Este enunciado podría formar parte del anterior, siendo un objeto directo del verbo nuclear “señalan”. Sin embargo, al estar separado, como un enunciado independiente, se resalta su función nominativa de sintagma nominal: nombra, se detiene a nombrar, enfatiza esos elementos tan importantes que tienen su rol fundamental de ser el valor que paga la deuda pero que le cuesta la vida al protagonista.
3)      La cadena léxica que podemos detectar tiene como tema la animalización de los perseguidores. Estos quedan descritos como bestias, más concretamente como perros de caza, relación directa con su función de rastreadores. Esta cadena está formada por las siguientes palabras que aparecen en el texto refiriéndose a los perseguidores: ladran y husmean, la jauría se acerca, los ladridos, muestran los dientes.    

4)      Este enunciado es un grupo oracional cuyos verbos nucleares son miran, señalan y dicen. Posee un verbo subordinado por un nexo subordinante “que”, se trata del verbo debo. Las tres oraciones no están relacionadas por ningún nexo, están separados en lo gráfico por comas que representarían silencios o pausas propias de la oralidad. En este caso podemos decir que las oraciones están yuxtapuestas. Y es que el sentido de estas oraciones es equivalente, todas se refieren a lo mismo: el perseguidor siente las miradas de la gente del barrio que lo ven como un extraño que corre asustado. Nadie realmente lo señala o le dice algo, los núcleos que refieren a las acciones “señalan” y “dicen”, están indicando lo que el protagonista siente en la persecución. 

ACTIVIDAD REPASO PRUEBA SEMESTRAL TERCERO

Sacarme dieciocho mil
                Vienen  por mí. Me siguen. Quieren sus dieciocho mil y yo no los tengo. Se lo dije. Se lo he dicho mil veces. Los noto. Los percibo. Sudo. Corro. Me escondo. Salto de un agujero a otro. Maldigo por haber apostado. Maldigo por haber perdido. Maldigo por haber nacido. En la oscuridad observo las caras. Los rostros de este infernal barrio me miran, me señalan, dicen que debo dieciocho mil. Sudo y salto. Me oculto. Grito que no tengo nada. No puedo pagar. ¿No me creen? ¿Qué harán? Me matarán. Me torturarán pero no podrán sacar dieciocho mil. Sigo corriendo. Abro las puertas. Las cierro. Me oculto. Creo que me oculto. ¿Me romperán las piernas, la cara? Pero no los tengo. Ellos dicen que sí. No me creen. Piensan que miento. ¿Miento? Sigo corriendo. Los ojos que miran, las bocas que murmuran. No puedo confiar. Todos piensan que escondo dieciocho mil. Es una locura. ¿Cuántos habrá tras de mí? Jadeo. El cigarrillo tiembla en la mano. Miro, observo, escruto. Cruzo y corro. Oigo los ladridos. La jauría se acerca. No hay agujeros en este barrio. No lo suficientemente hondos. Escarbo. Gateo. Reviso mis bolsillos. Nada. No estoy loco. No tengo los dieciocho mil. Lo grito. ¡No los tengo! ¿Por qué estáis tan seguros? Soy la presa que tiembla y corre. Como toda la vida. Sin dinero, sin futuro. Estoy muerto. Siempre estuve muerto. Y estos malditos quieren sacarle dieciocho mil a un muerto. ¿De dónde? ¿Cómo? No tengo nada. Nunca lo tuve. Jugué sin nada, aposté nada y gané... nada. Enjugo el sudor. La boca seca. Los veo. Ya están ahí. Ladran y husmean. Muestran los dientes. Preguntan.
                Amenazan. Me achico. Empequeñezco. Me reduzco al mínimo. No respiro. Quieto. Quieto. Me encuentran. Me sacan. Grito. ¡No los tengo! No me creen. ¡No los tengo! Sonríen. No me creen. Dicen que los llevo encima, que soy un mentiroso. Están locos. No entiendo. Me señalan. Las córneas, el corazón, los riñones, el hígado. Dieciocho mil en el mercado ilegal de órganos. Tenían razón. Les mentía.
José Manuel Moreno Pérez


CONSIGNA DE TRABAJO
1.         ¿Qué particularidades formales puedes identificar en la construcción sintáctica de este texto? ¿Se relacionan de alguna manera con el contenido, con la semántica textual?
2.       Busca y extrae del texto todos los enunciados no oracionales. Escoge uno y explica el sentido del uso de esa construcción en el cuerpo del texto.
3.       Identifica alguna cadena léxica en la referencia a los perseguidores del protagonista. Explica.
4.       Lee con atención el siguiente enunciado:
“Los rostros de este infernal barrio me miran, me señalan, dicen que debo dieciocho mil”.
Clasifícalo y reconoce cómo se relacionan las oraciones en él. Fundamenta desde lo semántico.
5.       Analiza sintácticamente las oraciones:
a)       Se lo dije.
b)      Quieren sus dieciocho mil y yo no los tengo
6.       Clasifica los siguientes enunciados y establece cómo se relacionan sus oraciones.
a.       Me torturarán pero no podrán sacar dieciocho mil.
b.       Miro, observo, escruto.
c.       Grito que no tengo nada.
7.       Compara el uso de la primera coma en cada enunciado. ¿Cumplen con la misma función? Desarrolla.
a.       Los rostros de este infernal barrio me miran, me señalan, dicen que debo dieciocho mil.

b.       Jugué sin nada, aposté nada y gané... nada.

lunes, 31 de julio de 2017

PRONOMBRES

Los pronombres son una clase de palabras que tienen la capacidad semántica de SEÑALAR hacia otras palabras o expresiones presentes en el texto o en la mente de los hablantes.


PRONOMBRES PERSONALES


PRONOMBRES POSESIVOS



PRONOMBRES ÁTONOS



martes, 14 de abril de 2015

REFLEXIONA

¿Son oraciones?

Reflexiona si las siguinetes construcciones son oraciones. Fundamenta cada una. Si consideras que el enunciado posee más de una, explica.

1) En la soledad del cuarto, todo el tiempo en ella piensa.

2) El niño rompió el vidrio con la pelota.

3) El vecino vive en la casa de la esquina.

4) El niño vive lejos y en ella piensa todo el tiempo.

5) El niño que vive lejos piensa en ella todo el tiempo.

6) El vecino que vive en la esquina rompió el vidrio con la pelota.

domingo, 22 de marzo de 2015

Conocimientos gramaticales



Categoría gramatical 
información gramatical de las palabras


Además de la información léxica que presenta la raíz, las palabras presentan otros valores que en clase identificamos: el género, el número, la persona, el tiempo y el modo.


El género gramatical
El género  es una propiedad gramatical de los sustantivos y de algunos pronombres que incide en la concordancia con los determinantes, los cuantificadores y los adjetivos o los participios.
Los rasgos de género y número de los adjetivos y de otros modificadores del sustantivo carecen de interpretación SEMÁNTICA y constituyen únicamente  marcas de concordancia.
Atendiendo al género, los sustantivos se clasifican en MASCULINOS y FEMENINOS. Con muchos sustantivos que designan seres animados, el género sirve para diferenciar el sexo del referente (gato/gata; niño/niña; presidente/presidenta). En el resto de los casos, el género de los sustantivos es una propiedad gramatical inherente, sin conexión con el sexo. Su terminación no siempre pone de manifiesto el género que les corresponde. Por ejemplo: césped y pared son respectivamente, masculino y femenino, como indican los elementos subrayados “el césped”, “la pared”.


El número gramatical
                El número es una propiedad gramatical característica de los sustantivos, los pronombres, los adjetivos, los determinantes (en el sentido amplio, que abarca los cuantificadores) y los verbos. Se presentan en dos formas: SINGULAR (árbol, quien, grande, este, come) y PLURAL (árboles, quiénes, grandes, estos, comen). En el caso de los sustantivos y los pronombres, el número es informativo, puesto que permite expresar si se designan uno o más seres; en el resto de los elementos con flexión de número, es una manifestación de concordancia.

La persona gramatical
                La expresión persona gramatical tiene dos interpretaciones estrechamente relacionadas. Puede aludir a las personas del discurso, en el sentido de los participantes del acto verbal: el que habla (PRIMERA PERSONA), aquel a quien se habla (SEGUNDA PERSONA) y aquel o aquello de lo que se habla (TERCERA PERSONA). En otras palabras podríamos relacionar las personas gramaticales con los elementos básicos de la comunicación:

·         EMISOR --> PRIMERA PERSONA
·         RECEPTOR -->  SEGUNDA PERSONA
·         REFERENTE -->  TERCERA PERSONA

En un segundo sentido, el término persona puede referirse a los rasgos de la flexión verbal correspondientes al sujeto. Así, se dice que cantamos es un verbo en primera persona, mientras que canta o llueve están conjugados en tercera.


Los tiempos verbales
Los verbos proporcionan indicaciones acerca del tiempo gramatical en el que se produce el evento. Hay palabras que se refieren al tiempo por su significado, es un tiempo cronológico: “hoy”, “mañana”, “siempre”, etc. En cambio, el verbo agrega a su significado la indicación de tiempo mediante un cambio en su terminación.
Ese tiempo del verbo no es cronológico, es gramatical, porque está en relación con las circunstancias en que se usa el lenguaje. Por ejemplo, en general se puede decir que el uso del tiempo presente indica que el evento se realiza en el mismo momento en que se está usando el lenguaje: “Suena el teléfono” (ahora, mientras hablo). Existe también indicaciones de anterioridad: “Sonaba el teléfono” (en otro momento anterior a este que hablo). Para eso se usan los tiempos llamados pretéritos. La indicación de posteridad se da mediante los tiempos futuros: “Sonará el teléfono” (luego de este momento).


El presente
El tiempo presente se refiere, en general, al momento en que se habla o se escribe. Es propio de los relatos deportivos: “El arquero ataja la pelota y la lanza al centro de la cancha”. Se denomina a esta forma presente habitual o PRESENTE ACTUAL. Pero se lo usa también para indicar otros significados, que son los aspectos que puede adquirir el tiempo presente. Puede usarse como:
a)      Para indicar que lo que se dice es general o inmutable. Se llama presenta científico, de definición o PRESENTE CONTÍNUO. Es el presente que se usa en el discurso científico y en cualquier discurso que comunique conocimiento. Ejemplos:
                                            i.            Dos más dos son cuatro.
                                           ii.            Las plantas realizan la fotosíntesis.
b)      Para indicar hechos que no han tenido lugar, pero que están planificados, o bien que son inevitables. Es un presente con valor de futuro:
                                            i.            En enero viajo a Chile.
                                           ii.            Las elecciones son en octubre.
c)       Para indicar hechos que se repiten usualmente. Se llama presente habitual.
                                            i.            Juan toca el violín cuatro horas por día.

El pretérito imperfecto
Entre los numerosos pretéritos que tiene el modo indicativo, se usa el imperfecto en los siguientes casos:
a)      Para indicar que el hecho o evento nombrado por el verbo tiene una cierta duración en el tiempo o se repite (pasado habitual). Se llama imperfecto de duración o de repetición:
                                            i.            Leía debajo de un árbol. (Duración)
                                           ii.            Todos los días iba a nadar. (Repetición)
b)      Para indicar que un hecho o evento está comenzando o está por ocurrir:
                                            i.            Ya salía. (Equivale a “Estaba por salir”).
c)       Para mencionar algunos hechos en las narraciones. En estas, los hechos principales aparecen en pretérito perfecto simple (ver más adelante), y el imperfecto se usa para mencionar hechos complementarios. Puede usarse para:
                                            i.            Hacer descripciones de la situación en que se produce el hecho principal. “No se divisaba en la extensión del río ni una lancha a motor para proporcionarle remolque. Ni siquiera en las orillas se veía un ser humano”.
                                           ii.            Dar información y explicaciones al lector acerca de situaciones, sentimientos de los personajes, etc. “Mi amiga subió al auto; yo me sentía muy insegura mientras que ella parecía perfectamente en calma”.

El pretérito perfecto simple
                El pretérito perfecto simple indica una acción puntual que se realizó en el pasado y que finalizó. No se repitió, no tuvo duración y sus efectos no llegan hasta el presente. Por esa razón, es el pretérito más usado.
                En las narraciones, el pretérito perfecto simple marca los hechos principales y puntuales, mientras que las acciones secundarias, las explicaciones y las descripciones aparecen en pretérito imperfecto.
                       i.        “Mi amiga subió al auto; yo me sentía muy insegura mientras que ella parecía perfectamente en calma”.



El pretérito pluscuamperfecto
                Este pretérito se usa en textos donde aparecen el perfecto simple y el imperfecto. Estos dos últimos tiempos indican hechos pasados y el pluscuamperfecto indica hechos que ocurrieron en un tiempo pasado anterior al pasado del perfecto y del imperfecto. Pluscuamperfecto significa “más que perfecto”, es decir, un evento totalmente terminado, anterior a otro también terminado. Así, “El presidente habló por televisión” es un evento pasado, pero si se quiere mencionar otro hecho o evento que ocurrió antes de que le presidente hablara, hay que usar el pretérito pluscuamperfecto. Ejemplo:
         i.            El presidente habló por televisión, pero antes había hecho declaraciones a diarios del
                         P.P.S.                                         P. pluscuamperfecto
exterior.







El futuro simple
                Este tiempo ubica el evento en un momento posterior al momento del habla. Por ejemplo: “Mañana mi iré temprano”. Sin embargo, tiene algunos otros usos que no indican acción posterior:
   a)      Para indicar una acción obligatoria. Suele aparecer en los reglamentos e indicaciones para el comportamiento profesional. Se llama futuro de obligación.
                                 i.            Todos se presentarán en hora y deberán vestir guardapolvo blanco.
   b)      Para indicar cierta incertidumbre con respecto a un hecho futuro de probabilidad. Ejemplo:
                                 i.            Serán como las diez.
                               ii.            Juan estará en casa ya.
En el castellano de España, el hecho de que un evento se producirá en un momento posterior se expresa con este tiempo que hemos desarrollado aquí, llamado futuro simple del indicativo: “Me parece que más tarde lloverá”.
                Sin embargo, en el castellano que se habla en otros países, especialmente en el Río de la Plata, el tiempo posterior se expresa mediante una frase verbal: verbo “ir” en presente + preposición “a” + infinitivo: “Creo que más tarde va a llover. Esta forma recibe el nombre de perífrasis de futuro.


Bibliografía
  • "Gramática del español para maestros y profesores del Uruguay", Ángela di Tullio- Marisa Malcuori. ANEP, ProLEE. Montevideo, 2012
  • "Una gramática para todos", Marta Marín. Voz activa-Tinta fresca ediciones. Bs. As., 2013.
  • "Nueva gramática de la lengua española", R.A.E.-ASALE. Grupo Editorial Planeta. Argentina, 2010.