Uruguayas

viernes, 25 de marzo de 2011

Actividad 7

Magia

    El mago Rizzuto no conocía ningún truco. Su número era bien sencillo: golpeaba su galera con una varita azul y luego esperaba que apareciera una paloma.
    Naturalmente, la total ausencia de dobles fondos, de mangas hospitalarias y de juegos de manos conducía siempre al mismo resultado desalentador. La paloma no aparecía.
    Rizzuto solía presentarse en teatros humildes y en festivales de barrio, de donde casi siempre lo echaban a patadas.
    La verdad es que el hombre creía en la magia, en la verdadera magia. Y en cada actuación, en cada golpe de su varita azul estaba la fervorosa esperanza de un milagro. Él no se contentaba con las técnicas del engaño. Quería que su paloma apareciera redondamente.
    Durante largo tiempo lo acompañaron la desilusión y los silbidos. Otro cualquiera hubiera abandonado la lucha. Pero Rizzuto confiaba.
    Una noche se presentó en el club Fénix. Otros magos lo habían precedido. Cuando le llegó el turno, dio su clásico golpe con la varita azul. Y desde el fondo de la galera salió una paloma, una paloma blanca que voló hacia una ventana y se perdió en la noche.
    Apenas si lo aplaudieron.
    Las muchedumbres prefieren un arte hecho de trampas aparatosas a los milagros puros.
    Rizzuto no volvió a los escenarios. Tal vez siga haciendo aparecer palomas en forma particular.

Alejandro Dolina
“El libro del fantasma”
Editorial Colihue, Bs. Aires

Actividad
1) Extrae las palabras subrayadas y numéralas. Luego escribe las sílabas de la tabla teniendo como referencia el número de la palabra y su clasificación. Si clasificaste bien cada palabra uniendo las sílabas obtendrás una frase célebre de un autor argentino.
2) Luego de haber obtenido la frase investiga quién es el autor y cuál es la frase completa.
3) ¿Qué opinas sobre la frase? ¿Estás de acuerdo? Explícala.
4) ¿Qué opinas sobre la frase completa? ¿Estás de acuerdo? Explícala.


Actividad 6

JAULA ABIERTA

Un hombre dibuja tigres sobre papeles extendidos. Los traza con minuciosidad y los exhibe. Los hace andar cuando los miran otros ojos. Mientras tanto, en otro sitio, un verdadero tigre se pasea, da vueltas breves en una jaula de hierro que pocos miran con temor.
El papel con el dibujo del tigre, y aún el papel que sostiene la palabra “tigre”, y el papel que sin nombrarlo hace andar un tigre por los ojos del lector, resulta ser la verdadera fiera.
El papel desgarra, puede matar.
Solamente el tigre de carne y hueso, el que está en la jaula y se pasea con pasos seguros, el que respira entre barrotes, es un tigre de papel.
Rafael Courtoisie
“Cambio de estado”
ACTIVIDAD

1) Extrae las palabras subrayadas y numéralas. Luego extrae las sílabas de la tabla teniendo como referencia el número de la palabra y su clasificación. Si clasificaste bien cada palabra uniendo las sílabas obtendrás el título de una novela del escritor argentino Julio Cortázar.



2) ¿Cuántos tigres entiende el autor que existen?
3) ¿Cuál de ellos es para el autor el "real"?
4) Según el texto ¿por qué razón pocos miran con temor al tigre de carne y hueso?
5) Según el texto, ¿qué cosas es capaz de hacer el tigre real? ¿En qué radicará su poder?

miércoles, 23 de marzo de 2011

Actividad 5

Werner
Werner era ignorante, inmoral, morboso, sórdido, mentiroso, feo, malpensado, sucio, execrable, pervertido, impuntual, lujurioso, porfiado, haragán, egoísta, académico, desordenado, inhábil, detestable, mezquino, huraño, holgazán, intrigante, creído, lascivo, desatento, inmundo, culturoso, avaro, libertino, altanero, traidor, coqueto, arrogante, soberbio, presuntuoso, insensato, trasnochador, malviviente, vanidoso, antipático, demasiado pagado de sí mismo, torpe, desconfiado, tramposo, estafador, avieso, desabrido, irascible, fatuo, obstinado, vicioso, displicente, mugriento, abstruso, depravado, cruel, chismoso, grosero, despiadado, soez, intrigante, presumido, testarudo, perverso, descarado, tacaño, glotón, vago, informal, quisquilloso, intratable, engreído, malicioso, suspicaz, malcriado, necio, entrometido, jactancioso, fullero, senil, descortés, atolondrado, fanfarrón, insufrible, terco, desleal, inmaduro, ruin, maleducado, simplón, incapaz, desvergonzado, pérfido, fluctuante, cargoso, lerdo, rústico, descocado, receloso, esquivo, hostil, atropellado, enredador, infame, adulador y malhablado. Es una suerte, hija, que no te hayas casado con él.

Leo Masliah

"La tortuga y otros cuentos"
(Ediciones de la Flor, 1ra edición 1990)

1)     ¿Cuál es el REFERENTE del texto?
2)     ¿Cuál es el EMISOR del texto?
3)     ¿Cuál es el RECEPTOR del texto?
4)     ¿Hay otro EMISOR dentro del texto? ¿Quién es? ¿Qué diferencia tiene con el EMISOR del punto 2?
5)     ¿Hay otro RECEPTOR dentro del texto? ¿Quién es? ¿Qué diferencia tiene con el RECEPTOR del punto 3?
6)     Indica cuántos enunciados forman el texto. ¿Qué criterio utilizaste para contarlos?
7)     Extrae TODOS los SUSTANTIVOS del texto. (Me alcanzan y sobran los dedos de una mano para hacerlo)
8)     Extrae 10 ADJETIVOS que no conozcas su significado. Luego de averiguar lo que significa, piensa y escribe un ANTÓNIMO para cada uno.

lunes, 21 de marzo de 2011

El enunciado


El enunciado es la mínima unidad de comunicación. Posee sentido e intencionalidad. El enunciado se define por su función de comunicar.
El enunciado puede aparecer en la oralidad y en la escritura.

En la oralidad se delimita entre dos pausas profundas y posee una curva melódica o curva de entonación que aporta sentido al discurso. Incluso un enunciado que posee las mismas palabras puede tener un sentido diferente, y hasta opuesto, por variar en la entonación.

En la escritura se delimita desde una mayúscula hasta un punto o entre signos de exclamación (¡!) o de interrogación (¿?). Aunque por más que esté escrito todo con mayúscula o no lleve un punto, el elemento que lo definirá como enunciado es el sentido. 

 
Todo enunciado posee uno o más NÚCLEOS.
El NÚCLEO es una palabra que centraliza la información de un enunciado



TIPOS DE ENUNCIADOS

1_ Enunciado Frase o Enunciado No Oracional: es aquel que posee como núcleo una o varias palabras que no son Verbos Conjugados.
2_ Enunciado Oracional: es aquel que posee como núcleo una palabra que es un Verbo Conjugado.
3_ Enunciado Grupo Oracional: es aquel enunciado que posee más de un núcleo que son Verbos conjugados.

 
Cuando el NÚCLEO de un enunciado es un Verbo Conjugado se llama NÚCLEO VERBAL.

Racionamiento quincenal

domingo, 20 de marzo de 2011

Actividad 4

Emboscada

En cuanto la vi, supe que estaba muerta.
Cuando nuestros ojos se cruzaron sentí un extraño escalofrío pero sacudí mi temor y avancé entre el gentío. Era imposible que ella supiera de mí.
Caminó hacia la estación de trenes y sentí que el momento había llegado. Apreté el cuchillo y apuré la marcha. Cruzó el molinete del otro lado de los rieles y se perdió en la esquina. Corrí.
Al doblar la esquina me detuve con sorpresa y terror. Con una sonrisa sardónica y una luz cruel en la mirada me observaba por encima del caño de la pistola.
Cuando comenzó a mover el dedo en el gatillo supe que mi corazonada era cierta.
Yo ya estaba muerta.
Antonio Cruz
Tío Elías y otros cuentos
Editorial del autor


RESPONDE
1.    Identifica cuáles son los personajes del texto y descríbelos de acuerdo a lo que hacen.
2.    ¿De qué trata el texto?
3.    ¿Cuál es la complicación?
4.    Estudia el verbo “estaba” del primer enunciado. ¿Quién es el sujeto implícito al que hace referencia ese verbo?
5.    ¿A quién se refiere el pronombre la que se encuentra en el mismo enunciado?
6.    Compara el verbo estaba de ese enunciado con el del último.

Términos Adyacentes Verbales

«La forma verbal es el núcleo de la oración y en él se cumple la relación predicativa: se dice de alguien algo. Los demás componentes que en la oración pueden aparecer en torno al núcleo son términos adyacentes, cuya presencia no es indispensable para que exista oración.»
Alarcos Llorach, Emilio:
 Gramática de la lengua española.
Madrid: Espasa-Calpe, 1994, p. 247
Clases de adyacentes:
«Los términos adyacentes sirven para especificar con más precisión la referencia a la realidad que efectúa el verbo o núcleo de la oración. Según la función que desempeñan en la oración, existen varias clases de términos adyacentes:
1. Adyacente en función de sujeto explícito o léxico. Cuando la situación en que se habla no es suficiente para poder identificar qué ente real se corresponde con la persona (o sujeto gramatical) incluido en el verbo, se agrega un sustantivo (o segmento equivalente) que  la especifica: La secretaria escribe, El maestro escribe, El de arriba escribe.
2. Adyacente en función de objeto directo (complemento directo o implemento). Cuando la amplitud referencial del signo léxico del verbo (expresado por la raíz) requiere de una especificación que aclara la alusión concreta, se añade otro sustantivo (o unidad equivalente), en general pospuesto: Escribe una carta, Escribe comedias, Escribe lo de siempre.
3. Adyacente en función de objeto preposicional o suplemento. Cuando el sustantivo (o segmento equivalente) que delimita la aplicabilidad de la noción léxica del verbo exige ir precedido por una preposición impuesta por éste, aparece un adyacente llamado objeto preposicional: Hablaban de la guerra, Cuenta con mi apoyo.
4. Adyacente en función de objeto indirecto (con a ante el sustantivo). A veces se agrega una segunda delimitación a la referencia del núcleo verbal, la cual suele aludir al destinatario de lo designado por el verbo, y se caracteriza por la presencia obligatoria de la preposición a ante el sustantivo (o equivalente) que desempeña esta función: Escribe una carta a su amigo, Hablaban a sus hijos de la guerra.
5. Adyacente en función de atributo o predicado nominal. Unos cuantos verbos (los llamados copulativos: ser, estar y parecer) tienen un signo léxico de alusión tan extensa que requieren la precisión de un término adyacente para poder hacer una referencia concreta: El niño es inteligente, La maestra está cansada, Los muchachos parecen dóciles.
6. Adyacente circunstancial (complemento circunstancial o aditamento). En principio mesta función la cumplen los adverbios, pero existen otras posibilidades (sustantivos con preposición, oraciones traspuestas, etc). Se refieren en general a las sustancias varias en que se produce o realiza la noción léxica a que alude la raíz del núcleo verbal.: Escribe una carta en su cuarto, Así se escribe la historia, El lunes recibiremos noticias.“
Alarcos 1994: 257-258
Los adyacentes circunstanciales sirven, en principio, para indicar las circunstancias que rodean o matizan en la realidad lo que se quiere comunicar en la oración. Suelen distinguirse  varias especies de circunstanciales, atendiendo no a su específica función gramatical, sino a la índole semántica de sus referencias: tiempo, lugar, modo, medio, instrumento, causa, compañía, fin, etc.
Alarcos Llorach, Emilio:
 Gramática de la lengua española.
Madrid: Espasa-Calpe, 1994.